← Volver al registro

Los Campanarios del silencio

Henry Díaz Vargas

Universidad Distrital Francisco José de Caldas ·Colombia ·Español
Impreso ISBN 9789588723136

Licencia de minería de texto y datos

Declarado por la editorial el 30 julio 2026 a las 21:26:02 UTC

Uso no permitido para minería de datos y textos
Impreso 9789588723136 Reserva de derechos en la declaración de copyright (español, inglés y portugués)

El titular de derechos se reserva expresamente sus derechos de reproducción, extracción y reutilización para fines de minería de textos y datos (TDM) y de entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, de conformidad con el Art. 4(3) de la Directiva (UE) 2019/790, el Art. 53(1)(c) del Reglamento (UE) 2024/1689 (AI Act), el Art. 13 del Acuerdo ADPIC/TRIPS de la OMC, la Decisión Andina 351 de 1993 y las leyes nacionales aplicables en los territorios de residencia del titular, de realización de la reproducción y/o comercialización del Large Language Model u otro tipo de IA resultante.

Esta reserva cubre toda reproducción digital de la obra con independencia del soporte de la copia de origen (impreso o digital) y es efectiva desde la fecha certificada de esta declaración.

En América Latina, donde no existe excepción legal para el entrenamiento de IA, esta declaración constituye evidencia pública de que el titular no ha otorgado autorización. En la Unión Europea, activa la reserva máquina-legible exigida por el Art. 4(3) CDSM y el Art. 53(1)(c) AI Act. En Estados Unidos, señaliza la existencia de un mercado de licencias TDM a efectos del factor 4 del análisis de fair use.

Cualquier uso de la obra para los fines aquí reservados requiere autorización previa y expresa del titular de derechos.

Sello de integridad

Declaración sellada
Sellado de tiempo (RFC 3161) TSA · 30 jul. 2026, 21:26:02 UTC
ISCC (ISO 24138) ISCC:AAAST7JHYU3OW3PJ
Titular Universidad Distrital Francisco José de Caldas

Formatos

FormatoISBNRecordreferenceDOIAño
Impreso · ed. 1 9789588723136 SIMEHPRINTWQBBJVEELG8F6BKY54VQ 2011

Sobre esta obra

El texto, forma parte de la trilogía El Silencio de Los Moradores del Viento y El Silencio De Las Cenizas En El Rio que se terminó de escribir a finales del año 2003 por Henry Díaz Vargas. A veces nos da dificultad comprender el presente. Por desgracia, es ignorancia del pasado. Sin embargo tratar de comprender el pasado sin saber lo que sucede en el presente es algo tan inútil como el futuro que siempre nos hemos creído. Los Campanarios es un acercamiento al hombre, a su familia, que no huye sino que se pone a salvo de esas fuerzas aterradoras, fantasmales, que tienen a la población en emigración permanente. Eterno fenómeno en nuestro país y eterno motivo para el artista que sufre los embales de la existencia. El núcleo vital de la sociedad: la familia se desvertebra de un momento a otro como cuando llega la muerte. Pero la muerte es definitiva, el desplazamiento crece, se reproduce y no muere. El hombre queda en el limbo maldito de la incertidumbre, cuando no puede articular más que susurros para dejar huella sobre El Viento Con Su Débil Voz. Susurra Lo que ha sido el paso por estas tierras, terrenales, de Dios. El juego del tiempo en Los Campanarios no es una metáfora. Es la realidad. Mientras la temporalidad de la vida avanza con sus desesperos y las esperanzas truncadas, el de la persecución no avanza. Es el mismo siempre. Es el estatismo absoluto del acorralamiento mientras se traga lejanías. Los personajes de Los Campanarios son un palimpsesto extraño de sentimientos, de amor, de frustraciones, de deseos, de comprensiones, de tanta existencia elemental que quizás no alcancemos a comprender como espectadores pero como seres humanos es muy probable que sintamos algo muy adentro de nuestra espiritualidad. Un remolino de fuerzas extrañas que levantan, sacuden, estremecen almas y las ponen a volar sin saber dónde van a parar en esta vida y la otra. Eso y lo que aporte el espectador es el texto teatral Los Campanarios Del Silencio. A veces nos da dificultad comprender el presente. Por desgracia, es ignorancia del pasado. Sin embargo tratar de comprender el pasado sin saber lo que sucede en el presente es algo tan inútil como el futuro que siempre nos hemos creído. Los Campanarios es un acercamiento al hombre, a su familia, que no huye sino que se pone a salvo de esas fuerzas aterradoras, fantasmales, que tienen a la población en emigración permanente. Eterno fenómeno en nuestro país y eterno motivo para el artista que sufre los embales de la existencia. El núcleo vital de la sociedad: la familia se desvertebra de un momento a otro como cuando llega la muerte. Pero la muerte es definitiva, el desplazamiento crece, se reproduce y no muere. El hombre queda en el limbo maldito de la incertidumbre, cuando no puede articular más que susurros para dejar huella sobre El Viento Con Su Débil Voz. Susurra Lo que ha sido el paso por estas tierras, terrenales, de Dios. El juego del tiempo en Los Campanarios no es una metáfora. Es la realidad. Mientras la temporalidad de la vida avanza con sus desesperos y las esperanzas truncadas, el de la persecución no avanza. Es el mismo siempre. Es el estatismo absoluto del acorralamiento mientras se traga lejanías. Los personajes de Los Campanarios son un palimpsesto extraño de sentimientos, de amor, de frustraciones, de deseos, de comprensiones, de tanta existencia elemental que quizás no alcancemos a comprender como espectadores pero como seres humanos es muy probable que sintamos algo muy adentro de nuestra espiritualidad. Un remolino de fuerzas extrañas que levantan, sacuden, estremecen almas y las ponen a volar sin saber dónde van a parar en esta vida y la otra. Eso y lo que aporte el espectador es el texto teatral Los Campanarios Del Silencio. Los Campanarios es un acercamiento al hombre, a su familia, que no huye sino que se pone a salvo de esas fuerzas aterradoras, fantasmales, que tienen a la población en emigración permanente. Eterno fenómeno en nuestro país y eterno motivo para el artista que sufre los embales de la existencia. El núcleo vital de la sociedad: la familia se desvertebra de un momento a otro como cuando llega la muerte. Pero la muerte es definitiva, el desplazamiento crece, se reproduce y no muere. El hombre queda en el limbo maldito de la incertidumbre, cuando no puede articular más que susurros para dejar huella sobre El Viento Con Su Débil Voz. Susurra Lo que ha sido el paso por estas tierras, terrenales, de Dios. El juego del tiempo en Los Campanarios no es una metáfora. Es la realidad. Mientras la temporalidad de la vida avanza con sus desesperos y las esperanzas truncadas, el de la persecución no avanza. Es el mismo siempre. Es el estatismo absoluto del acorralamiento mientras se traga lejanías. Los personajes de Los Campanarios son un palimpsesto extraño de sentimientos, de amor, de frustraciones, de deseos, de comprensiones, de tanta existencia elemental que quizás no alcancemos a comprender como espectadores pero como seres humanos es muy probable que sintamos algo muy adentro de nuestra espiritualidad. Un remolino de fuerzas extrañas que levantan, sacuden, estremecen almas y las ponen a volar sin saber dónde van a parar en esta vida y la otra. Eso y lo que aporte el espectador es el texto teatral Los Campanarios Del Silencio. El núcleo vital de la sociedad: la familia se desvertebra de un momento a otro como cuando llega la muerte. Pero la muerte es definitiva, el desplazamiento crece, se reproduce y no muere. El hombre queda en el limbo maldito de la incertidumbre, cuando no puede articular más que susurros para dejar huella sobre El Viento Con Su Débil Voz. Susurra Lo que ha sido el paso por estas tierras, terrenales, de Dios. El juego del tiempo en Los Campanarios no es una metáfora. Es la realidad. Mientras la temporalidad de la vida avanza con sus desesperos y las esperanzas truncadas, el de la persecución no avanza. Es el mismo siempre. Es el estatismo absoluto del acorralamiento mientras se traga lejanías. Los personajes de Los Campanarios son un palimpsesto extraño de sentimientos, de amor, de frustraciones, de deseos, de comprensiones, de tanta existencia elemental que quizás no alcancemos a comprender como espectadores pero como seres humanos es muy probable que sintamos algo muy adentro de nuestra espiritualidad. Un remolino de fuerzas extrañas que levantan, sacuden, estremecen almas y las ponen a volar sin saber dónde van a parar en esta vida y la otra. Eso y lo que aporte el espectador es el texto teatral Los Campanarios Del Silencio. Los personajes de Los Campanarios son un palimpsesto extraño de sentimientos, de amor, de frustraciones, de deseos, de comprensiones, de tanta existencia elemental que quizás no alcancemos a comprender como espectadores pero como seres humanos es muy probable que sintamos algo muy adentro de nuestra espiritualidad. Un remolino de fuerzas extrañas que levantan, sacuden, estremecen almas y las ponen a volar sin saber dónde van a parar en esta vida y la otra. Eso y lo que aporte el espectador es el texto teatral Los Campanarios Del Silencio. Un remolino de fuerzas extrañas que levantan, sacuden, estremecen almas y las ponen a volar sin saber dónde van a parar en esta vida y la otra. Eso y lo que aporte el espectador es el texto teatral Los Campanarios Del Silencio.

Editorial

Universidad Distrital Francisco José de Caldas · Colombia

Año de publicación

2011

Idioma

Español