Mujeres, trabajos y educación en México
La evolución de la oferta de trabajo femenina y su evolución con la educación
Jordi Planas Coll; Cristina Palomar Verea; María Isabel Enciso Ávila; Danahé Aleida Cortez García; Edith Rivas Sepúlveda; Vanessa Arvizu Reynaga
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Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| Impreso · ed. 1 | 9786075718972 | SIMEHPRINT9JC4A0168H5GA85E7398 | — | 2023 |
Sobre esta obra
Uno de los mayores cambios en nuestras economías durante el último siglo, ha sido la evolución del papel de las mujeres en nuestros mercados de trabajo. Evolución fuertemente marcada por el avance de su presencia en el sistema escolar, particularmente en los niveles superiores, lo que ha condicionado, implícita y/o explícitamente, la gestión tanto del sistema escolar como del mercado de trabajo. El siglo XX fue fue el del “gran cambio” en el papel de las mujeres en nuestras sociedades, el siglo XXI se vislumbra como “el siglo de las mujeres” en el que se alcanzará, en palabras de Konner (2021): “no el fin de los hombres sino de la supremacía masculina”. Ello no significa que la igualdad entre hombres y mujeres se haya alcanzado definitivamente o que no sufra retrocesos; pero creemos que hoy, con la perspectiva de los siglos XX y XXI, podemos afirmar que ha entrado en un proceso de fondo irreversible en dicha dirección. Dos indicadores son básicos para entender de qué tamaño ha sido el cambio en la oferta de trabajo femenina, y estos son: a) la evolución del nivel educativo de las mujeres y b) su participación en la Población Económicamente Activa (PEA). Estos indicadores nos proporcionan una primera medida, simple pero contundente, de la evolución cuantitativa y cualitativa de la oferta de trabajo de las mujeres. Si consideramos el periodo de evolución desde 1950 al 2020, el nivel educativo de los hombres inicia siendo superior respecto a las mujeres durante toda la segunda mitad del siglo XX, para invertir la tendencia con el cambio de siglo, cuando el nivel educativo de las mujeres supera al de los hombres y continúa haciéndolo en las dos primeras décadas del siglo XXI. Incluso los escasos datos disponibles nos indican que, además de estar más presentes en la educación superior, las mujeres tienen mayor posibilidad de egreso que los varones. La evolución de la PEA en términos de su composición por sexo se ha modificado de forma radical. En 1950 la distribución por sexos de la PEA era de un 13% de mujeres por un 87% de hombres, mientras que en 2020 la participación de las mujeres supera el 40%. La PEA femenina tiene un nivel de estudios netamente superior al de los hombres y, además, son más activas las mujeres con mayor nivel de estudios. Estos dos indicadores básicos de la evolución de la oferta de trabajo femenina en cantidad y calidad son el punto de partida para análisis más minuciosos. Los datos que presentamos en los distintos capítulos de este libro son de carácter general sobre destinitos aspectos de la evolución de la oferta femenina de trabajo en México en su conjunto.