Universidad de Medellín
Construcción de identidad y función política en el discurso del director de comunicaciones
Construcción de identidad y función política en el discurso del director de comunicaciones
Gladys Lucía Acosta Valencia
Universidad de Medellín ·Colombia ·2004
Impreso ISBN 9789583366757
Licencia de minería de texto y datos
Esta publicación no tiene una declaración de licencia TDM (minería de texto y datos) registrada. La editorial titular puede declararla desde su cuenta en SIMEH; quedará publicada aquí con fecha y hora certificadas.
Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| Impreso | 9789583366757 | SIMEHPRINTCJDQ0BC2GELKACDIRB3L | — | 2004 |
Sobre esta obra
La comunicación se erige como epicentro de las reflexiones y de las construcciones teóricas de los discursos que emergen desde las Ciencias Sociales. Tal interés se reconoce en el acto mismo de intentar nombrar los nuevos tiempos como era de la comunicación, de la información, del signo, entre otros. Lo que evidencian estas denominaciones es el carácter dominante de la comunicación de la construcción de la cultura y en los procesos supuestos para su comprensión. Constatar el valor que cobra la comunicación en los procesos de construcción de lo humano torna insuficientes aquellas consideraciones que la evaluaban como un simple acto de intercambio de información y, en su lugar, ha detonado la producción de una galaxia de teorías que problematizan la simplicidad supuesta por las teorías de la información. En este contexto, se inscriben los trabajos que postulan que en todo evento comunicativo intervienen complejos procesos de transición y de interacción. Es decir, los sujetos sociales, cuando se comunican, efectúan contratos en los que, además de intercambiar información, establecen un tipo de contacto. De ahí que se pueda reconocer la comunicación como una puesta en escena del lenguaje, en la que los sujetos empíricos como actores sociales, además de constituirse como sujetos discursivos, buscan la alteración del otro. Tal interés se reconoce en el acto mismo de intentar nombrar los nuevos tiempos como era de la comunicación, de la información, del signo, entre otros. Lo que evidencian estas denominaciones es el carácter dominante de la comunicación de la construcción de la cultura y en los procesos supuestos para su comprensión. Constatar el valor que cobra la comunicación en los procesos de construcción de lo humano torna insuficientes aquellas consideraciones que la evaluaban como un simple acto de intercambio de información y, en su lugar, ha detonado la producción de una galaxia de teorías que problematizan la simplicidad supuesta por las teorías de la información. En este contexto, se inscriben los trabajos que postulan que en todo evento comunicativo intervienen complejos procesos de transición y de interacción. Es decir, los sujetos sociales, cuando se comunican, efectúan contratos en los que, además de intercambiar información, establecen un tipo de contacto. De ahí que se pueda reconocer la comunicación como una puesta en escena del lenguaje, en la que los sujetos empíricos como actores sociales, además de constituirse como sujetos discursivos, buscan la alteración del otro. Constatar el valor que cobra la comunicación en los procesos de construcción de lo humano torna insuficientes aquellas consideraciones que la evaluaban como un simple acto de intercambio de información y, en su lugar, ha detonado la producción de una galaxia de teorías que problematizan la simplicidad supuesta por las teorías de la información. En este contexto, se inscriben los trabajos que postulan que en todo evento comunicativo intervienen complejos procesos de transición y de interacción. Es decir, los sujetos sociales, cuando se comunican, efectúan contratos en los que, además de intercambiar información, establecen un tipo de contacto. De ahí que se pueda reconocer la comunicación como una puesta en escena del lenguaje, en la que los sujetos empíricos como actores sociales, además de constituirse como sujetos discursivos, buscan la alteración del otro. En este contexto, se inscriben los trabajos que postulan que en todo evento comunicativo intervienen complejos procesos de transición y de interacción. Es decir, los sujetos sociales, cuando se comunican, efectúan contratos en los que, además de intercambiar información, establecen un tipo de contacto. De ahí que se pueda reconocer la comunicación como una puesta en escena del lenguaje, en la que los sujetos empíricos como actores sociales, además de constituirse como sujetos discursivos, buscan la alteración del otro.