Ediciones Uniandes
España y la independencia de Colombia, 1810-1825
España y la independencia de Colombia, 1810-1825
Rebecca A. Earle
Ediciones Uniandes ·Colombia ·2014 ·Español
Impreso ISBN 9789586959865
E-book ISBN 9789586959865
Impresión bajo demanda ISBN 9789586959865
Licencia de minería de texto y datos
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Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| Impreso | 9789586959865 | SIMEHPRINTCJGGW9EP7CWMXH8EF4UZ | — | 2014 |
| E-book | 9789586959865 | SIMEHEBOOKF6EJ6G2FAFJ362JH55CE | http://dx.doi.org/10.7440/2014.16 | 2017 |
| Impresión bajo demanda · ed. 1 | 9789586959865 | SIMEHPODN3YQSZW0FAYG3EGPKU4P | — | 2019 |
Sobre esta obra
En 1808, la República de Colombia aún no existía. En su lugar se encontraba el Virreinato de la Nueva Granada, que era una colonia de España y no un Estado independiente. La Nueva Granada definitivamente no era la joya de la Corona española; los funcionarios metropolitanos la consideraban un elemento de segunda categoría dentro del imperio ibérico. Desde el punto de vista de la monarquía, la importancia de Nueva Granada alguna vez había recaído en el oro que se encontraba en los arroyos de las provincias de Popayán, Chocó y Antioquia, oro que en los siglos anteriores había generado ganancias sustanciales para la metrópolis.
En 1808, las minas anticuadas de estas provincias ya no producían ingresos suficientes para cubrir los costos de la administración del virreinato. Sin embargo, Nueva Granada todavía tenía una utilidad para España. El virreinato constituía un puerto caribeño estratégico en Cartagena de Indias, y su población, tal y como el virrey Pedro de Mendinueta le explicó su sucesor Antonio Amar y Borbón en 1803, era "dócil'". Al ser una sociedad de régimen antiguo de quizá 1.400.000 habitantes, Nueva Granada no parecía ser una colonia particularmente problemática para España.
En 1808, las minas anticuadas de estas provincias ya no producían ingresos suficientes para cubrir los costos de la administración del virreinato. Sin embargo, Nueva Granada todavía tenía una utilidad para España. El virreinato constituía un puerto caribeño estratégico en Cartagena de Indias, y su población, tal y como el virrey Pedro de Mendinueta le explicó su sucesor Antonio Amar y Borbón en 1803, era "dócil'". Al ser una sociedad de régimen antiguo de quizá 1.400.000 habitantes, Nueva Granada no parecía ser una colonia particularmente problemática para España.