Ediciones Uniandes
¿Es nuestra isla para dos? Conflicto por el desarrollo y la conservación en Islas del Rosa...
¿Es nuestra isla para dos? Conflicto por el desarrollo y la conservación en Islas del Rosario, Cartagena
Carlos Andrés Durán Bernal
Ediciones Uniandes ·Colombia ·2007
Impreso ISBN 9789586952927
E-book ISBN 9789586952927
Licencia de minería de texto y datos
Esta publicación no tiene una declaración de licencia TDM (minería de texto y datos) registrada. La editorial titular puede declararla desde su cuenta en SIMEH; quedará publicada aquí con fecha y hora certificadas.
Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| Impreso | 9789586952927 | SIMEHPRINTOY0ZOEVNCKH9GDDHEWCK | — | 2007 |
| E-book | 9789586952927 | SIMEHEBOOKJD62F4G8186JG0IH141F | — | — |
Sobre esta obra
La metáfora del juego de monopolio sobre las Islas del Rosario y sobre otros lugares turísticos de Colombia permite ver cómo estos lugares, caracterizados por su biodiversidad y sus cualidades paisajísticas, se han convertido en bienes que están en la mira del desarrollo: se les otorga valor monetario para apropiarse de ellos, explotarlos comercialmente a través del turismo o la investigación científica y así obtener capital. De esta manera se ha configurado una nueva realidad en las Islas del Rosario, la cual está mediada por los supuestos del discurso del desarrollo. Entre estos supuestos se encuentran: la idea de que el crecimiento económico es indispensable para mejorar las condiciones de vida de la población; la concepción de la naturaleza como recurso disponible para su explotación económica; y la intervención a través de la ciencia para producir un conocimiento experto que permita el desarrollo económico mediante la extracción o conservación de los recursos naturales y disciplinamiento de la población, ahora definida como capital humano. Siguiendo estos supuestos, a la llegada del desarrollo, la población nativa de las Islas del Rosario fue introducida dentro de un orden discursivo según el cual ellos son pobres y atrasados, por lo que necesitarían ser intervenidos para participar en la economía del mercado y lograr su desarrollo y bienestar. Este orden discursivo es característico de toda empresa colonial, que justifica su dominación sobre el otro al ubicarlo como inferior e ignorante, y por esto mismo, como necesitado de los beneficios de la cultura hegemónica.