Editorial Pontificia Universidad Javeriana
Teoría de la Representación Política en el Derecho Público
Teoría de la Representación Política en el Derecho Público
Felipe Rey Salamanca
Editorial Pontificia Universidad Javeriana ·Colombia ·2014
Impreso ISBN 9789587493719
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Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| Impreso | 9789587493719 | SIMEHPRINTYKO0FKW4J9DECWKXX0QC | — | 2014 |
Sobre esta obra
Las instituciones representativas integran uno de los ejes centrales y esenciales de cualquier democracia. Aun en las democracias actuales más pequeñas - pensemos en Malta o en Luxemburgo- se requiere de representantes. Aun cuando promovamos mecanismos de participación ciudadana o democracia directa, siempre necesitaremos delegar algunas decisiones en nuestros representantes. Por lo tanto, la representación es necesaria. Algunos teóricos han debatido sobre si, puesto que es necesaria, la representación es además deseable o si por el contrario se trata simplemente de un mal al que debemos acostumbrarnos.
Hace unos años este debate me parecía crucial para comprender las diversas actitudes y concepciones existentes sobre la representación. Hoy el debate me parece más bien estéril. Depende en gran medida de cómo definamos los términos "deseable" y "mal necesario", y no aporta sustancialmente nada a lo que es verdaderamente importante. Hay muchas formas de representación, y algunas resultan más aceptables o legítimas que otras desde un punto de vista normativo, pensando sobre todo desde los valores democráticos: los valores de autonomía individual e igualdad política. Dado que la representación es necesaria, lo que verdaderamente importa es analizar qué forma de representación resulta preferible a la luz de dichos valores democráticos sustantivos. Lo demás es poesía.
Hace unos años este debate me parecía crucial para comprender las diversas actitudes y concepciones existentes sobre la representación. Hoy el debate me parece más bien estéril. Depende en gran medida de cómo definamos los términos "deseable" y "mal necesario", y no aporta sustancialmente nada a lo que es verdaderamente importante. Hay muchas formas de representación, y algunas resultan más aceptables o legítimas que otras desde un punto de vista normativo, pensando sobre todo desde los valores democráticos: los valores de autonomía individual e igualdad política. Dado que la representación es necesaria, lo que verdaderamente importa es analizar qué forma de representación resulta preferible a la luz de dichos valores democráticos sustantivos. Lo demás es poesía.