Universidad Nacional de Colombia
Duodécimo acto
Duodécimo acto
Revista de diseño industrial 2012-2015
Varios Autores
Universidad Nacional de Colombia ·Colombia ·2016 ·Español
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Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| Impreso · ed. 1 | — | SIMEHPRINT93POW15I3NUB70B5RZ7Z | — | 2016 |
Sobre esta obra
En varias ocasiones y por diferentes fuentes se ha situado la aparición de las carreras de Diseño en Colombia entre las décadas del sesenta y el setenta del siglo pasado.
En efecto, el primer curso de Diseño Industrial que se tiene documentado -con esa denominación específica- se dictó en la Universidad Nacional de Colombia en 1966, pocos años después de que se empezara a identificar con el nombre de Diseño Gráfico -también en el ámbito académico- al trabajo de ilustración y arte publicitario, ajustando esas prácticas a la idea moderna de la profesión de diseñador heredada fundamentalmente de Europa.
Sin embargo, cabe aclarar que las rutas de los antecedentes de las dos profesiones fueron diferentes. En el caso del Diseño Industrial, si bien existieron experiencias previas en el campo profesional, estas fueron muy escasas y su nacimiento real se dio en el terreno académico, mientras que el origen del Diseño Gráfico, como se sugiere en las líneas anteriores, corresponde con la profesionalización de un oficio, del cual se registran trabajos en múltiples campos durante la primera mitad del siglo xx.
Pero, qué tiene que ver esto con la investigación, que es el tema del que se ocupa el presente número de la revista Acto. Para resolver este interrogante debemos plantear la diferencia entre las nociones de profesión y disciplina. Esta última corresponde a un conjunto de saberes y conocimientos organizados en torno a un campo de la realidad o a prácticas que se hacen sobre ella, mientras que la profesión hace referencia a la puesta en circulación social de esos saberes y conocimientos, mediante su aplicación al tratamiento de problemáticas específicas. En el caso de las profesiones, y en especial en los Diseños, estas se pueden ejercer fundadas en la disciplina u orientadas desde la pura experiencia.
En efecto, el primer curso de Diseño Industrial que se tiene documentado -con esa denominación específica- se dictó en la Universidad Nacional de Colombia en 1966, pocos años después de que se empezara a identificar con el nombre de Diseño Gráfico -también en el ámbito académico- al trabajo de ilustración y arte publicitario, ajustando esas prácticas a la idea moderna de la profesión de diseñador heredada fundamentalmente de Europa.
Sin embargo, cabe aclarar que las rutas de los antecedentes de las dos profesiones fueron diferentes. En el caso del Diseño Industrial, si bien existieron experiencias previas en el campo profesional, estas fueron muy escasas y su nacimiento real se dio en el terreno académico, mientras que el origen del Diseño Gráfico, como se sugiere en las líneas anteriores, corresponde con la profesionalización de un oficio, del cual se registran trabajos en múltiples campos durante la primera mitad del siglo xx.
Pero, qué tiene que ver esto con la investigación, que es el tema del que se ocupa el presente número de la revista Acto. Para resolver este interrogante debemos plantear la diferencia entre las nociones de profesión y disciplina. Esta última corresponde a un conjunto de saberes y conocimientos organizados en torno a un campo de la realidad o a prácticas que se hacen sobre ella, mientras que la profesión hace referencia a la puesta en circulación social de esos saberes y conocimientos, mediante su aplicación al tratamiento de problemáticas específicas. En el caso de las profesiones, y en especial en los Diseños, estas se pueden ejercer fundadas en la disciplina u orientadas desde la pura experiencia.