Universidad Jorge Tadeo Lozano
RAI. Revista Análisis Internacional. No. 5
RAI. Revista Análisis Internacional. No. 5
Varios Autores
Universidad Jorge Tadeo Lozano ·Colombia ·2012
Impreso ISBN 22157190-05
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Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| Impreso | 22157190-05 | SIMEHPRINTGSWGJIORRQZA119JY5GS | — | 2012 |
Sobre esta obra
En reciente artículo titulado "Global governance and legitimacy", el académico Robert O. Keohane se refiere a la importancia de la normatividad, concebida como una institución destinada al ejercicio del mandato y cómo desde la sociología política, la legitimidad del sistema jurídico primero proviene de la creencia generalizada del derecho a gobernar, y segundo a cumplir la meta de la autonomía en nuestras vidas. En el presente número de la Revista Análisis Internacional- RAl como en los pasados, hemos visto la manera en que los autores han encontrado en nuestra revista un foro para expresar sus ideas. Muchos de ellos han hecho eco de los principios democráticos que inspiran la gobernabilidad global, concepto concebido para la construcción de un sistema de naciones más cooperativas. En este sentido, muchas de las ideas consignadas en nuestra revista analítica, coinciden en defender los principios morales, acoger la gobernabilidad y defender la contabilización que se hacen de las políticas públicas y, en fin, inspirar sus propuestas académicas en los preceptos y mandatos que ofrecen las leyes internacionales y las organizaciones que la rigen cuando estas iniciativas están provocadas en forma de gobernación abierta que les permite a los individuos convertirse en actores que se comprometen con las orientaciones de un sistema de gobierno mundial abierto e incluyente. Recibimos con entusiasmo en este número el trabajo de Mariana Delgado que nos presenta una reflexión sobre la conformación de los Estados-nación, entendidos como elemento incipiente de un sistema internacional todavía cimentado en la noción de soberanía, de la cual parte la figura básica de la configuración del orden internacional. En apartes de la obra, la autora critica posiciones como los totalitarismos de Estado en los que el Partido es el ente que se apropia del aparato estatal y de esta forma, se constituye en el instrumento abarcador que concentra el poder existente. Otros modelos califican cómo los autoritarismos más que ser considerados "fórmulas de transición", son "arreglos institucionales" o "arreglos de poder" cuyo propósito consiste en que el poder político toma la forma del ejecutivo. En todos los casos, la preocupación central reside en que las personas o los ciudadanos pierdan el control del Estado. Hobbes argumentó que el hombre busca seguridad en el Estado, Locke rescata el sentido del árbitro imparcial, y Rousseau destaca el poder del ciudadano de convertirse él mismo en poder soberano.En este sentido, muchas de las ideas consignadas en nuestra revista analítica, coinciden en defender los principios morales, acoger la gobernabilidad y defender la contabilización que se hacen de las políticas públicas y, en fin, inspirar sus propuestas académicas en los preceptos y mandatos que ofrecen las leyes internacionales y las organizaciones que la rigen cuando estas iniciativas están provocadas en forma de gobernación abierta que les permite a los individuos convertirse en actores que se comprometen con las orientaciones de un sistema de gobierno mundial abierto e incluyente. Recibimos con entusiasmo en este número el trabajo de Mariana Delgado que nos presenta una reflexión sobre la conformación de los Estados-nación, entendidos como elemento incipiente de un sistema internacional todavía cimentado en la noción de soberanía, de la cual parte la figura básica de la configuración del orden internacional. En apartes de la obra, la autora critica posiciones como los totalitarismos de Estado en los que el Partido es el ente que se apropia del aparato estatal y de esta forma, se constituye en el instrumento abarcador que concentra el poder existente. Otros modelos califican cómo los autoritarismos más que ser considerados "fórmulas de transición", son "arreglos institucionales" o "arreglos de poder" cuyo propósito consiste en que el poder político toma la forma del ejecutivo. En todos los casos, la preocupación central reside en que las personas o los ciudadanos pierdan el control del Estado. Hobbes argumentó que el hombre busca seguridad en el Estado, Locke rescata el sentido del árbitro imparcial, y Rousseau destaca el poder del ciudadano de convertirse él mismo en poder soberano.Recibimos con entusiasmo en este número el trabajo de Mariana Delgado que nos presenta una reflexión sobre la conformación de los Estados-nación, entendidos como elemento incipiente de un sistema internacional todavía cimentado en la noción de soberanía, de la cual parte la figura básica de la configuración del orden internacional. En apartes de la obra, la autora critica posiciones como los totalitarismos de Estado en los que el Partido es el ente que se apropia del aparato estatal y de esta forma, se constituye en el instrumento abarcador que concentra el poder existente. Otros modelos califican cómo los autoritarismos más que ser considerados "fórmulas de transición", son "arreglos institucionales" o "arreglos de poder" cuyo propósito consiste en que el poder político toma la forma del ejecutivo. En todos los casos, la preocupación central reside en que las personas o los ciudadanos pierdan el control del Estado. Hobbes argumentó que el hombre busca seguridad en el Estado, Locke rescata el sentido del árbitro imparcial, y Rousseau destaca el poder del ciudadano de convertirse él mismo en poder soberano.Otros modelos califican cómo los autoritarismos más que ser considerados "fórmulas de transición", son "arreglos institucionales" o "arreglos de poder" cuyo propósito consiste en que el poder político toma la forma del ejecutivo. En todos los casos, la preocupación central reside en que las personas o los ciudadanos pierdan el control del Estado. Hobbes argumentó que el hombre busca seguridad en el Estado, Locke rescata el sentido del árbitro imparcial, y Rousseau destaca el poder del ciudadano de convertirse él mismo en poder soberano.