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Portada de Cervantes, Novo y Othón: estudios de una imitación

Cervantes, Novo y Othón: estudios de una imitación

Reelaboraciones del personaje de don Quijote

Jorge Antonio Medina Trujillo

Editorial Universidad de Guadalajara ·México

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Sobre esta obra

Desde que se publicó El Quijote en 1605, no pasó desapercibido. En poco tiempo se convirtió en objeto de admiración y envidia de propios y extraños. La notoriedad fue tal que en 1614 apareció la segunda parte, pero no bajo la pluma de Cervantes, sino de otro escritor —hasta la fecha no identificado— que usó el seudónimo de Alonso Fernández de Avellaneda, y cuyo libro pasaría a la posteridad bajo el nombre de El Quijote Apócrifo. No obstante, esta continuación ilegítima no fue la primera imitación en realizarse. En 1606 Guillén de Castro, basándose en El Quijote, escribió una comedia: Don Quijote de la Mancha. Durante este siglo —XVII— y los venideros, llevar a El Quijote al escenario se volvería algo recurrente. Aún hoy, en lo que va del siglo XXI, se han hecho muchas adaptaciones y recreaciones de la novela cervantina al teatro.

Esto nos lleva a preguntarnos: ¿qué es lo que ha motivado a diversos dramaturgos, a lo largo del tiempo, a escribir dramas basados en las aventuras del caballero manchego?, ¿cuáles son las disimilitudes entre una imitación, una adaptación y una recreación teatral?, ¿cuál es el método más apropiado para dramatizar un texto narrativo?, ¿por qué ha sido el teatro el género literario que más ha tomado —como base o como pretexto— la historia de Don Quijote?

Editorial

Editorial Universidad de Guadalajara · México