90 años, 10 décadas
Faenas y luces de Alfonso Pérez Romo
Alfonso Pérez Romo; Jorge Prieto Terrones; Xavier González Fisher; Otto Granados Roldán; Jesús Eduardo Martín Jáuregui; Javier Borrego Estrada
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Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| Impreso · ed. 1 | 9786078972562 | SIMEHPRINT3H9ABE43BG74FIC61C8G | — | 2024 |
| E-book · ed. 1 | 9786078972531 | SIMEHEBOOK2AH978F27BE8E7JIG1AC | 10.33064/UAA/978-607-8972-53-1 | 2024 |
Sobre esta obra
Nacido el 13 de diciembre de 1924, en Hidalgo del Parral, Chihuahua, el Doctor Alfonso Pérez Romo, aguascalentense, fue un hombre poliédrico: pediatra, esteta, profesor, empresario, crítico, escritor, fundador de instituciones. Sin embargo, decir que una buena parte de su vida la dedicó, por ejemplo, a estudiar varias obras artísticas, desde las cuevas de Lascaux hasta Velázquez, sería hablar con la verdad, aunque con injusticia, pues al Doctor le sedujo menos lo concreto que lo abstracto: no el arte, sino la belleza; no el magisterio, sino la educación; no la medicina, sino la salud y la enfermedad. Había que buscar la hondura de las cosas. Comprender lo real (concreto), a través de lo invisible (abstracto), fue un asunto capital en su larga y fecunda vida. Su manera de vivir la tauromaquia, conversación que nos convoca, también es prueba de lo anterior: veía misterio, arte, belleza, rito, sacralidad; no sólo a un torero enfrente de un toro.
Este 2024 conmemoramos 100 años del nacimiento de Pérez Romo y diez décadas de su afición. Son dos centenarios, pero entendidos desde diferentes ángulos. Su última aparición pública, simbólicamente, fue en la Plaza de Toros Monumental de Aguascalientes, el domingo 22 de octubre de 2022: en el marco del 447 aniversario de nuestra ciudad, el gobierno le entregó un reconocimiento, que consistió en develar una placa, al interior de la Monumental, donde se le reconoció su importancia “por ser un gran pilar de la grandeza taurina de Aguascalientes, como empresario y aficionado”. Una vez que terminó ese acto, el Doctor y sus acompañantes se quedaron a ver la corrida. Murió dos días después. Tenía 97 años. El cómputo, en números cerrados, da 90 años de su afición taurina, sin embargo, si contamos las décadas, es distinto, pues se acumulan 10.
90 años, 10 décadas está compuesto de cinco secciones ("Atrio", "Ruedos", "Evocaciones", "Ritos" y "Herencias") y una galería en medio del libro, la cual está conformada por 36 imágenes, provenientes del archivo particular de la familia Pérez, que dan una muestra de la vida taurina del Doctor al igual que un recorrido visual en el que pasan nombres como Fermín Espinosa, Conchita Cintrón, Rafael Rodríguez, Alfonso Ramírez o Enrique Ponce.
El Doctor amó a su tierra y a los toros, y la tierra y los toros sintieron ese amor. Y se lo hicieron saber, a modo de despedida, el 22 de octubre de 2022. Parece como si la vida hubiera querido decirle al Doctor Pérez Romo que sabía de sus amores y que le obsequiaba una última corrida, donde además iba a encontrar ecos de lo que fue: aguascalentense, hidrocálido y san marqueño.