Diagnóstico socio - técnico y de clima en los cultivos de frijol y maíz en las regiones de Ubaté y Guavio en Cundinamarca
Gustavo Adolfo Ligarreto Moreno; Jesús Efrén Ospina Noreña; Gustavo Adolfo Ligarreto Moreno; Nixon Flórez Velasco; Andrés Leonardo Leguizamón García; Christian Camilo Pimentel Ladino
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Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| E-book · ed. 1 | 9789587833225 | SIMEHEBOOK4EG31D0CGFFH01G9JDII | — | 2017 |
Sobre esta obra
En las zonas altoandinas de Colombia la producción de frijol y maíz se dá en pequeñas áreas, que se caracterizán por realizar poca inversión en los predios por los productores y en la cual la inversión del Estado en la tecnología de estos cultivos es escasa. Generando como resultado la baja productividad en el sector, la cual se ha vuelto más crítica en años
recientes por el efecto del cambio climático. En aras de desarrollar una oferta tecnológica agrícola para los sistemas productivos de frijol y maíz en las regiones de Ubaté y Guavio en el departamento de Cundinamarca, se realizó una fase diagnóstico del estado social y técnico de los cultivos y de clima en los municipios de Simijaca como primer productor de maíz de clima frío del departamento con 1759 ha y 710 ha de frijol y Guachetá
como el segundo municipio productor de maíz en la región de Ubaté y los municipios de Gachalá y Gama en la región de Guavio que siembran frijol en variados sistemas de cultivo.
El primer paso de inicio del subproyecto en la elaboración del diagnóstico socio - técnico para establecer la línea base de reconocimiento del estado del sistema frijol y maíz consistió en desarrollar una encuesta a productores de los dos cultivos en las dos regiones mencionadas. Para el efecto, los procesos asociados a la identificación de los agricultores
beneficiarios, se soportó sobre la metodología de realización de talleres, reuniones, encuestas y recabar información de entidades locales, lo cual facilitó la recolección de datos de las características demográficas, sociales, económicas, productivas y tecnológicas. El paso a seguir fue realizar el análisis de los datos, para poder identificar las brechas tecnológicas con las prácticas más apropiadas utilizadas por los agricultores en cada parte del proceso productivo de los cultivos. De esta manera, se alcanzó una visión amplia de lo que se debía desarrollar en materia de implementación de tecnologías con posterior evaluación de la validez de las propuestas tecnológicas, concertadas entre los productores e
investigadores para establecer en los núcleos de evaluación participativa como modelo de innovación local.