Esquizofrenia, en la búsqueda de un orden oculto
Juan Carlos Caicedo Mera
Licencia de minería de texto y datos
Esta publicación no tiene una declaración de licencia TDM (minería de texto y datos) registrada. La editorial titular puede declararla desde su cuenta en SIMEH; quedará publicada aquí con fecha y hora certificadas.
Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| Impreso · ed. 8 | 9789587102680 | SIMEHPRINTA5A80B9FC2A860058H94 | — | 2007 |
| E-book · ed. 8 | 9789587102680 | SIMEHEBOOKI888D93DDB737F9HBA13 | — | 2007 |
Sobre esta obra
Desde sus orígenes, la esquizofrenia ha planteado los mayores retos conceptuales y operativos para la psiquiatría y, pese a los esfuerzos por definirla como una entidad diagnóstica unitaria, siempre se ha mantenido rodeada de un halo de ambigüedad y paradoja. Aun más, su formulación pone de relieve muchos de los problemas epistemológicos de la disciplina en cuanto a la construcción de las categorías diagnósticas estandarizadas que sustentan su quehacer práctico.Sin lugar a dudas, las ciencias sociales tienen actualmente mucho que aportar al debate sobre los complejos fenómenos abarcado con esta noción. Pero este aporte no sólo debería limitarse a completar la descripción del entramado sociocultural que envuelve la ocurrencia de dichos fenómenos, si bien se trata de aspectos que escapan casi todo el tiempo a las inquisiciones directas del saber psiquiátrico. Más bien, debería permitir redimensionar la problemática en cuestión y superar algunos de los mitos fundamentales de la mirada clínica, como el principio de escisión del pensamiento o su reducción a la idea de irracionalidad. De esta manera lograría develar nuevos caminos para su comprensión en tanto dimensión social y significante.Sin lugar a dudas, las ciencias sociales tienen actualmente mucho que aportar al debate sobre los complejos fenómenos abarcado con esta noción. Pero este aporte no sólo debería limitarse a completar la descripción del entramado sociocultural que envuelve la ocurrencia de dichos fenómenos, si bien se trata de aspectos que escapan casi todo el tiempo a las inquisiciones directas del saber psiquiátrico. Más bien, debería permitir redimensionar la problemática en cuestión y superar algunos de los mitos fundamentales de la mirada clínica, como el principio de escisión del pensamiento o su reducción a la idea de irracionalidad. De esta manera lograría develar nuevos caminos para su comprensión en tanto dimensión social y significante.