Poesía desalojada del paraíso
Carlos Ossa
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Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| Impresión bajo demanda · ed. 1 | 9789585589766 | SIMEHPOD9E37H228A1353163HG10 | — | 2021 |
Sobre esta obra
El poeta provoca las palabras. Las hace sonar distinto. Las vuelve música, tal vez vibración de alas. Y a su conjuro ellas, las palabras, danzan o evocan alguna melancolía, dicen del mundo sus secretos. El poeta revela (y se revela) enciende antiguos fuegos y es capaz de conmover a las piedras. Las palabras tratadas por el poeta van más allá de la comunicación: Crean el misterio y también la clave para descifrarlo. Digamos entonces que Carlos Ossa es un poeta. Un poeta que llegó del puerto. O mejor, a quien el puerto le dio sus alas para elevarse sobre su condición de hombre simple, marginado de la fortuna, pero tocado por los astros. Y por el estro. Puerto Berrío, con el histórico río de la Magdalena, le concedió sus primeros asombros: el color delirante, las pieles convocadoras de las muchachas, los barcos extraviados, las aguas del filósofo. Y después Medellín lo graduó en calle y asfalto, en pasos de transeúnte, en grito y sudor de obreros. Alguna vez se le escuchó decir que la ciudad tenía más policías que poesía, pero él continuaba en las esquinas cantando. La poesía es como un pájaro perdido entre edificios y hollín. Y Ossa era ─es─ como un pájaro extraviado que voló desde un ancestral río hasta las avenidas agrestes de una ciudad “antipoética” y con pretensiones cosmopolitas.