Obispos, Torres y Cañones
Catedral Basílica Metropolitana de Medellín 1868-1950
Libia J. Restrepo
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Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| Impreso | 9789587647693 | SIMEHPRINTHFGBGA3JA3174IB7F448 | — | 2020 |
Sobre esta obra
La historia de la Catedral de Villanueva empieza en una aldea perdida entre los últimos ramales de las montañas de los Andes, donde a duras penas se contaban veinte mil habitantes, campesinos agricultores, mestizos barequeros, pequeños arrieros y trabajadores de escasos recursos alrededor de una graneada élite político-económica minera y comerciante, inmensamente rica. No obstante, la pequeña ciudad tenía todas las ínfulas que le otorgaban los títulos de capital del Estado de Antioquia y segunda ciudad del país.
En realidad, para la década de 1860 a 1870 la otrora Villa de Aná no tenía más que una docena de calles empedradas alrededor de la plaza principal, enmarcada con casas de tapias de dos pisos y balcón, para las familias de ancestro español certificado, y su vieja catedral, Nuestra Señora de la Candelaria, dedicada a Nuestra Señora de la Purificación. Las demás calles, o mejor, caminos aledaños, polvorientos en verano y enlodados en invierno, conservaban a duras penas los atanores de barro cocido del viejo acueducto colonial; sin alumbrado, la mayoría de las casas o ranchos de tapia reseca eran presa fácil de los incendios por causa de las lámparas -o veladoras descuidadas en los diminutos altares domésticos-o Eso sí, los parroquianos, de un puñado de templos y ermitas, eran católicos muy devotos; así fueran iletrados mantenían la fe en Dios como el sostén y fin de su humilde existencia.