Universidad Distrital Francisco José de Caldas
Del largo trayecto de camino a casa
Del largo trayecto de camino a casa
Álvaro Hernández
Universidad Distrital Francisco José de Caldas ·Colombia
Licencia de minería de texto y datos
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Sobre esta obra
¿En qué terreno se deposita el mundo fragmentado que nos deja un cuerpo roto, despiezado ¿Es posible juntar las piezas y traducir el mundo desde una escritura completa, lineal, coherente La escritura que surge de un cuerpo tal, es aquella donde la percepción se curva, se instala en un lugar que no deja, ni es capaz de percibir la realidad como un todo. Dicha percepción está llena de orificios-huecos que hacen "débil" el tejido de la realidad. Desde este punto de vista la realidad se convierte en "su-realidad", un tejido de percepciones disímiles que hacen cada vez más frágil la estructura del tejido social y del cuerpo mismo como totalidad, situándolo más bien en una suma de partes, en un collage de fragmentos. El cuerpo roto y fragmentado desde el cual se origina la nuestra percepción, no da pie a un encuadre, sino a un recorrido disímil. No a la foto, sino a la sucesión de cuadros o encuadres, entre los cuales, alrededor de los cuales no quedan sino preguntas, huecos, orificios. El centro, desde y por el cual todo se encaminaba, está ahora desplazado a la suma de las periferias, de los desplazamientos, de las negatividades, centro entonces no existe. Al hablar de la escritura de este texto, debo decir que es cada vez más estrecha la brecha entre ficción y realidad, tanto cada vez más difícil la tarea de representar, dando cada vez más posibilidad, o tal vez más necesidad a la presentación. Si la palabra, el testimonio por boca del otro ya no es capaz de dar cuenta de lo sucedido, se hace necesaria la presencia del testimoniante, que el cuerpo-muerto de cuenta de su propia muerte y encuentre su propio cuerpo. Como en el caso de Alfonso Canepa, el personaje de una de las obras de Yuyaxcani, que por cuenta propia va en cuerpo-ausente (muerto-desaparecido) a la plaza de armas de Lima y se dirige al señor presidente. Los niños aquí muertos, resuelven a través del juego, el testimonio de su muerte, hacen como si jugaran, porque la hora de jugar ya terminó, o tal va nunca existió. La pérdida de la niñez, a través de la violencia, es el tema principal de esta obra.El cuerpo roto y fragmentado desde el cual se origina la nuestra percepción, no da pie a un encuadre, sino a un recorrido disímil. No a la foto, sino a la sucesión de cuadros o encuadres, entre los cuales, alrededor de los cuales no quedan sino preguntas, huecos, orificios. El centro, desde y por el cual todo se encaminaba, está ahora desplazado a la suma de las periferias, de los desplazamientos, de las negatividades, centro entonces no existe. Al hablar de la escritura de este texto, debo decir que es cada vez más estrecha la brecha entre ficción y realidad, tanto cada vez más difícil la tarea de representar, dando cada vez más posibilidad, o tal vez más necesidad a la presentación. Si la palabra, el testimonio por boca del otro ya no es capaz de dar cuenta de lo sucedido, se hace necesaria la presencia del testimoniante, que el cuerpo-muerto de cuenta de su propia muerte y encuentre su propio cuerpo. Como en el caso de Alfonso Canepa, el personaje de una de las obras de Yuyaxcani, que por cuenta propia va en cuerpo-ausente (muerto-desaparecido) a la plaza de armas de Lima y se dirige al señor presidente. Los niños aquí muertos, resuelven a través del juego, el testimonio de su muerte, hacen como si jugaran, porque la hora de jugar ya terminó, o tal va nunca existió. La pérdida de la niñez, a través de la violencia, es el tema principal de esta obra.Al hablar de la escritura de este texto, debo decir que es cada vez más estrecha la brecha entre ficción y realidad, tanto cada vez más difícil la tarea de representar, dando cada vez más posibilidad, o tal vez más necesidad a la presentación. Si la palabra, el testimonio por boca del otro ya no es capaz de dar cuenta de lo sucedido, se hace necesaria la presencia del testimoniante, que el cuerpo-muerto de cuenta de su propia muerte y encuentre su propio cuerpo. Como en el caso de Alfonso Canepa, el personaje de una de las obras de Yuyaxcani, que por cuenta propia va en cuerpo-ausente (muerto-desaparecido) a la plaza de armas de Lima y se dirige al señor presidente. Los niños aquí muertos, resuelven a través del juego, el testimonio de su muerte, hacen como si jugaran, porque la hora de jugar ya terminó, o tal va nunca existió. La pérdida de la niñez, a través de la violencia, es el tema principal de esta obra.Como en el caso de Alfonso Canepa, el personaje de una de las obras de Yuyaxcani, que por cuenta propia va en cuerpo-ausente (muerto-desaparecido) a la plaza de armas de Lima y se dirige al señor presidente. Los niños aquí muertos, resuelven a través del juego, el testimonio de su muerte, hacen como si jugaran, porque la hora de jugar ya terminó, o tal va nunca existió. La pérdida de la niñez, a través de la violencia, es el tema principal de esta obra.