Fiestas, religiosidades y devociones
Del antiguo régimen a las expresiones contemporáneas
María Teresa Jarquín Ortega; Gerardo González Reyes
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Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| Impreso · ed. 1 | 9786078836468 | SIMEHPRINT29FJH8I479FJCDE265A7 | — | 2023 |
Sobre esta obra
En este libro los autores libro destacan que sin lugar a dudas uno de los legados más visibles del catolicismo renovado en la segunda mitad del siglo XVI fue la acuñación y difusión de un calendario litúrgico sustentado en el culto a la santísima Trinidad y a la virgen, las devociones a los santos y la veneración a las reliquias (Concilio de Trento, 1785: “sesión XXV”. Su propósito en esta publicación, es responder a una pregunta básica: ¿de qué manera la religión católica ha contribuido tanto en el pasado como en el presente para la configuración de identidades colectivas? Sostienen que la fiesta de inspiración barroca, las sensibilidades colectivas expresadas en la heterogeneidad religiosa y las devociones marianas conforman el núcleo del catolicismo mexicano que nos identifica como país.
A partir de un objetivo común, los autores, abordan diversos ejes temáticos sobre las fiestas, las expresiones de religiosidad y las devociones para demostrar la vigencia del fenómeno religioso postridentino como eje articulador de la reproducción cultural en nuestro país. Argumentan que en el caso de las fiestas se examina el papel del corporativismo religioso expresado en los patronazgos y sus celebraciones; en la sección dedicada a las expresiones de sensibilidad colectiva, analizan el fenómeno de las religiosidades en los orbes rural y urbano, en función de espacios, periodos acotados y circunstancias históricas precisas; mientras que en la parte final intentan demostrar la vitalidad de las devociones marianas como ejes articuladores de las identidades colectivas.
Reconocen que fiestas, religiosidades y devociones constituyen, las líneas de fuerzas del fenómeno religioso a partir de la articulación, la transformación y la función que desempeñan en momentos precisos de la historia. Bajo esta óptica, dicen, las fiestas, además de conformar el espectáculo lúdico se erigen en dispositivos o receptáculos de la memoria colectiva en la que se acumulan las huellas del pasado y se reproducen los elementos culturales que, a juicio de los participantes, son dignos de recuperar con la intención de asegurar su permanencia a futuro; asimismo, concluyen que las religiosidades se presentan como la expresión más visible de la adopción de los dogmas postridentinos por los distintos actores sociales, mediante la interpretación propiciada por las circunstancias y las necesidades más apremiantes en un espacio-temporal determinado, que generalmente se manifiesta en procesos complejos de reelaboraciones simbólicas que encuentran su nicho en las sensibilidades colectivas de pasado y presente.