Universidad Pedagógica Nacional de Colombia
Segunda antología del cuento corto colombiano
Segunda antología del cuento corto colombiano
Varios Autores
Universidad Pedagógica Nacional de Colombia ·Colombia ·2007 ·Español
Impreso ISBN 9789588316468
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Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| Impreso | 9789588316468 | SIMEHPRINTT8V9S1OEWQDSURRCWCBU | — | 2007 |
Sobre esta obra
Segunda antología del cuento corto colombiano presenta ciento cuarenta y cinco trabajos nuevos, uno por autor, que amplían todos los espectros: desde 1903 con de Alfonso Castro, pese a que los entendidos dicen que el primer minicuento en Colombia es , de Francisco Gómez Escobar, publicado en 1921, o que propiamente se puede hablar del genero a partir del libro "", de Luís Vidales; publicado en 1926.El tipo de relatos coleccionados aquí también se nombra como minificción, microcuento, cuento brevísimo, cuento instantáneo, síntesis imaginativa, etc. Pero ¿focalizar la extensión conduce a algo en literatura En pocas líneas, es verdad, se han hecho hallazgos inolvidables, pero también escombros. Claro que el provecho de acabar de forma rápida con algo de poca calidad es innegable, pero ya no es literario. Lo bueno, si breve, allá él. La economía de lenguaje, una de las características endilgadas al minicuento, es propia desde el haikú hasta una novela en siete tomos que, si busca el tiempo perdido, con seguridad no incluirá cosas que sobren. En la literatura, aunque luce vanidoso, el tímido significante termina rebasado por el significado. Una nota humana de Alfonso Castro, pese a que los entendidos dicen que el primer minicuento en Colombia es , de Francisco Gómez Escobar, publicado en 1921, o que propiamente se puede hablar del genero a partir del libro "", de Luís Vidales; publicado en 1926.El tipo de relatos coleccionados aquí también se nombra como minificción, microcuento, cuento brevísimo, cuento instantáneo, síntesis imaginativa, etc. Pero ¿focalizar la extensión conduce a algo en literatura En pocas líneas, es verdad, se han hecho hallazgos inolvidables, pero también escombros. Claro que el provecho de acabar de forma rápida con algo de poca calidad es innegable, pero ya no es literario. Lo bueno, si breve, allá él. La economía de lenguaje, una de las características endilgadas al minicuento, es propia desde el haikú hasta una novela en siete tomos que, si busca el tiempo perdido, con seguridad no incluirá cosas que sobren. En la literatura, aunque luce vanidoso, el tímido significante termina rebasado por el significado. El gallo, de Francisco Gómez Escobar, publicado en 1921, o que propiamente se puede hablar del genero a partir del libro "", de Luís Vidales; publicado en 1926.El tipo de relatos coleccionados aquí también se nombra como minificción, microcuento, cuento brevísimo, cuento instantáneo, síntesis imaginativa, etc. Pero ¿focalizar la extensión conduce a algo en literatura En pocas líneas, es verdad, se han hecho hallazgos inolvidables, pero también escombros. Claro que el provecho de acabar de forma rápida con algo de poca calidad es innegable, pero ya no es literario. Lo bueno, si breve, allá él. La economía de lenguaje, una de las características endilgadas al minicuento, es propia desde el haikú hasta una novela en siete tomos que, si busca el tiempo perdido, con seguridad no incluirá cosas que sobren. En la literatura, aunque luce vanidoso, el tímido significante termina rebasado por el significado. Suenan timbres", de Luís Vidales; publicado en 1926.El tipo de relatos coleccionados aquí también se nombra como minificción, microcuento, cuento brevísimo, cuento instantáneo, síntesis imaginativa, etc. Pero ¿focalizar la extensión conduce a algo en literatura En pocas líneas, es verdad, se han hecho hallazgos inolvidables, pero también escombros. Claro que el provecho de acabar de forma rápida con algo de poca calidad es innegable, pero ya no es literario. Lo bueno, si breve, allá él. La economía de lenguaje, una de las características endilgadas al minicuento, es propia desde el haikú hasta una novela en siete tomos que, si busca el tiempo perdido, con seguridad no incluirá cosas que sobren. En la literatura, aunque luce vanidoso, el tímido significante termina rebasado por el significado. El tipo de relatos coleccionados aquí también se nombra como minificción, microcuento, cuento brevísimo, cuento instantáneo, síntesis imaginativa, etc. Pero ¿focalizar la extensión conduce a algo en literatura En pocas líneas, es verdad, se han hecho hallazgos inolvidables, pero también escombros. Claro que el provecho de acabar de forma rápida con algo de poca calidad es innegable, pero ya no es literario. Lo bueno, si breve, allá él. La economía de lenguaje, una de las características endilgadas al minicuento, es propia desde el haikú hasta una novela en siete tomos que, si busca el tiempo perdido, con seguridad no incluirá cosas que sobren. En la literatura, aunque luce vanidoso, el tímido significante termina rebasado por el significado.