Cambio cognitivo: las nuevas ciencias de la conducta
Roberto Kertész
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Formatos
| Formato | ISBN | Recordreference | DOI | Año |
|---|---|---|---|---|
| Impreso | — | SIMEHPRINT4I8BFAJE2CA1FGGCBDD6 | — | 2012 |
| E-book | — | SIMEHEBOOK2A2C8JF3IB168014HA9J | — | 2012 |
Sobre esta obra
El término “cognitivo” corresponde etimológicamente, en su origen latino, a los conceptos de conocimiento y conocer. Conocer es “captar o tener la idea de una cosa”.
Los datos de la realidad externa
y algunas experiencias internas que se presentan, son re-presentados en
la mente mediante conceptos abstractos (palabras, pensamientos,
creencias) y en forma sensorial (imágenes visuales, auditivas,
gustativas, olfativas y táctiles), que nunca corresponden exactamente a
la realidad externa.
El cerebro no es una cámara fotográfica. Por la masa de información
entrante, es inevitable que omitamos algo, distorsionemos algún dato
acorde a nuestra subjetividad o generalicemos en exceso (todo-nada,
nunca-siempre, malo-bueno, etc.).
Dichas representaciones tienen como sustrato la corteza cerebral: el
hemisferio izquierdo en los diestros para palabras, pensamientos y
números y el derecho, para las imágenes. En más del 90% de los casos,
los estímulos externos e internos (input) son registrados en estas
estructuras corticales. Allí son procesados, otorgándoseles sentido
(throughput) y se toman decisiones en base a ellos.